Por Roque
Juro que no quiero tener nada con Rosie, pero ella no deja de pasar por mi oficina, buscando quién sabe qué.
Dejé de ir a su casa los domingos, aunque mi grupo sigue encontrándose allí.
Es que ni siquiera está Irina.
Me doy cuenta de que iba muchas veces sólo porque tenía la posibilidad de verla.
Entiendo que Irina en esa época era menor y jamás se me ocurrió acercarme a ella, pero supongo que inconscientemente lo deseaba.
Creo que lo hacía desde que le di respiración boca a boca, el