Caminé de un lado a otro, esto está mal, yo no debí quitarle la virginidad, creí que ya no lo era, que lo había hecho con otro y por eso no había problemas de hacerlo, pero si era virgen, pude evitarlo, esa virginidad le pertenecía a su mate.
Claro que sí lo hubiese hecho antes, nadie iba a culparla, puesto que no sabía del matrimonio, pero yo sí sabía y joder.
—¿Estás bien? —se preocupa por mí y se levanta desnuda.
—Cúbrete Star. —Miré a otro lado.
—¿Qué pasa, Ross?
—Que eres virgen, eso