Capítulo 28
La euforia que corre por mis venas al poner mis dientes en su cuello es tal que me tengo que tratar de calmar para no hacerle mas daño del que le estoy haciendo sin poder evitarlo, de inmediato siento el vinculo entre ambos hacerse mas fuerte, y mi lobo también siente algo que jamás sintió antes, ambos podemos percatarnos de la intensidad del poder de tener un compañero.
Lo siento – Amira esta desmayada en mis brazos, salgo de su interior, sabia que esto iba a suceder, lo que no pen