35. Tenemos un problema.
Alexa irrumpió en la mansión Volkov presa de furia. Tras descender bruscamente del vehículo conducido por Spike, sin despedirse ni de él ni del joven Pavel.
El tintineo de sus tacones resonaba en el fino suelo de mármol. Llegó a la habitación de Tatiana sin molestarse en llamar.
Tatiana se encontraba en ese momento peinándose, recordando todo lo que había pasado con Sergey en ese jardín. Sus mejillas se colorearon de un tono rojizo ante el recuerdo de Sergey besándola y llevando sus dedos hasta