Capítulo XLVIII. El sucio plan fracasa. Parte 2.
Ailan.
La verdad era que lo había provocado, pretendía ser dialogante, pero quitando los cuatro años de idiota estúpida, odiaba que se me impusiera nada, y eso era algo que este estúpido iba a descubrir ahora mismo.
- “No sé cómo lo veras tú, ni tampoco me interesa, señor Finlay Alacintye, pero nunca me ha gustado que me impongan nada, soy norteamericana. A mi sus costumbres escocesas me dan igual, si yo no sigo el “sí” conscientemente, ni de coña voy aceptar algo que …”- me interrumpí a mí