Capítulo XIV. Wendy ¡Abre los ojos!
Ailan.
- “¿Enserio que vas a ir vestida así a la fiesta, Wendy?”- me dijo mi hermano al bajarse de la limusina al verme salir de mi edificio, cuando el chofer de Roy me abrió la puerta del vehículo
No hacía falta que el viniera a recogerme, ya que entre mi ático y el suyo podíamos ir caminando, ya que los edificios estaban casi juntos, solo los separaban la plaza con jardín entre los modernos edificios, frente al rio. El uso de esta hermosa zona natural y abierta era exclusivo, de uso común y