Samantha había arreglado todas sus cosas para el viaje. Se sentía emocionada porque por fin podría viajar a un lugar fuera de la ciudad. Sin embargo, antes del viaje, Daniel le encomendó que fuera por un traje para esquiar. Por eso, junto con Lucas, se fueron hacia el centro comercial en busca de aquel traje. Una vez ahí, dieron vueltas hasta que Lucas le mostró donde su padre solía comprar aquellas piezas de ropa.
Para su sorpresa, se encontró con una pequeña que conocía muy bien.
—¡Ariana!