Al llegar a la mansión de los Harrison todos fueron bien recibidos. Samantha incluso recibió un abrazo de cada uno de sus suegros. Llevaba bastante tiempo de no sentirse de esa forma. Tan cálida, tan familiar y amena.
—Es un placer que hayas aceptado nuestra invitación. — Habló la señora Harrison mientras tomaba del brazo a la joven hasta llevara a la sala de estar de la mansión. Ahí se encontraba Esteban, sentado mientras leía un periódico. Al ver a Sam sonrió y se levantó de su asiento para d