Platicaron unos minutos más en tranquilidad cuando escucharon que abrieron la puerta, pronto unos pasos se hicieron presentes, unos más rápidos que otros y entonces Lucas comenzó a gritar por su madre. Sam sonrió y le indicó que estaba en la cocina.
—¡Mami! — Exclamó el pequeño brincando para abrazar a Samantha.
—¿Qué tal cariño? ¿Cómo estás? — El pequeñín sonreía de oreja a oreja mientras Vic los veía con cierta ternura. Entonces otra persona apareció en la habitación.
Vic abrió la boca de p