—Eres muy buen con las mentiras. — Esteban tomó asiento en el sofá mientras Daniel lo observaba desde su silla detrás de la computadora. Esteban era consciente de lo que hacía con Samantha. Sí, estaban mintiendo, pero él estaba seguro de que esa forma podía ayudar a Lucas y si las cosas funcionaban, podría encontrar alguna forma para alargar su contrato con la señorita Jones de ser necesario.
—No digamos tú. Le mentiste a mis padres sobre que vas en quinto año de arquitectura, pero mira. Estás