Narrador omnisciente.
Paola está muy intranquila, justo cuando vuelve a preguntar por Álex escucha el sonido de la puerta al abrirse y entonces la oscuridad se disipa. Paola se pellizca el puente de la nariz, no puede contener sus lágrimas, vuelve a levantar la mirada y entonces puede volver a respirar, aparece Álex con la bata del hospital y su brazo izquierdo inmovilizado. Álex baja la mirada, se acerca y la abraza.
—¡Shhh! Estoy bien —le susurra al oído.
Paola lo abraza, descarga su cabez