Narrador omnisciente.
En la sala de velación el silencio es interrumpido por los sollozos de Isabella, cada lágrima va acompañada de un dolor que le quita hasta las ganas de vivir.
Todos llegan a la sala para apoyarla, saben que no hay ninguna palabra que le de consuelo, lo único que pueden hacer es mostrar su apoyo.
Álex aprieta la mano fría de Paola justo antes de entrar, como era de esperarse al ver el féretro una cruda realidad la golpea. Álex se ve obligado a retirarla del lugar, sabe