¡Estúpida tú!
Capítulo 50.
Katia me detiene, me pregunta preocupada qué es lo que pasa, trato de explicarle, pero estoy demasiado alterada. Se cruza en mi camino y no me deja salir.
—Tienes que llamar a Álex, no puedes ir tú sola. No te hará nada bien.
Respondo sin ningún tipo de expresión.
—Estoy preparada para ver al donador de nuevo. Más si se trata de mi hijo, a él lo defiendo con uñas y dientes.
Exclamo molesta.
»No dejaré que se acerque a mi niño, eso jamás.
Es la seguridad no solo en m