¡Estúpida tú!
Capítulo 49.
Toma una silla y la arrastra para sentarse frente a mí.
—Te voy a explicar desde el principio.
Asiento aún con el ceño fruncido. Álex empieza a contarme todo tal cual pasó.
»¿Ahora lo entiendes? A mí también me ha tomado por sorpresa.
Me incorporo y empiezo a caminar de un lado a otro, me detengo, pellizco el puente de mi nariz y suelto aire por mi boca.
—¿Estás queriendo decir que tú tienes que trabajar con ella? —respiro—, ¿las veces que ella te quiera citar tú debe