Capítulo cincuenta. Cásate conmigo
Cásate conmigo
«Bienvenidas mis amores»
Victoria le sonrió y luchó para no sonrojarse. ¡No era una virgen! Pero se sentía igual que una. Todos los sentimientos que experimentaba con Archer, eran exactamente los que una mujer sin experiencia en el amor sentía.
—Gra-gracias —tartamudeó y avanzó al interior de su nueva residencia. Cuando Archer le dijo que podían volver a casa, no mencionó que no sería al pequeño y viejo departamento donde había vivido las últimas semanas, sino que, estaba llevánd