No pude negar que esas palabras eran realmente conmovedoras.
Tan conmovedoras que, por un momento, deseé olvidar todo lo que había pasado. Pero, al mismo tiempo, no podía dejarlo ir del todo.
Había cosas que ya estaban grabadas en lo más profundo del corazón, dejando una barrera insuperable.
Era como si en el pasado, cuando él no regresaba por la noche, nunca dudara de él, solo entendía cuánto se había entregado por el Grupo Romero.
Pero con lo que había sucedido, ya no podía confiar en él ni am