Actuaba como si no fuera él quien me hubiera prometido con ganas ayer…
Me enojé un poco pero no supe qué decir…
—¿No habías acordado conmigo que no le dirías a nadie?
—¿Qué? —frunció el ceño: —Lo que te prometí fue no dejar que otros se enteraran de que estabas espiando y grabando videos.
Bueno…
Desde este aspecto, él no tenía nada de malo. ¿Y yo tenía la culpa de no haberme explicado bien?
—¿Tienes algún problema con la familia Romero? —le pregunté.
—No, ninguno —me miró confundido. —¿No entien