La ira había nublado los sentidos de Mónica, así que sin más abrió el video y ni siquiera le importó que se escucharan sonidos de pasión saliendo del teléfono.
Ania había entrado en pánico al ver lo que fue revelado en la tendencia, y ahora al oír esos ruidos, se puso súper nerviosa y su voz ya le temblaba:
—Mamá...
¡¡Pa!!
Mónica le soltó una bofetada tremenda. Ya tenía los ojos enrojecidos e inyectados de furia. Le insultó con palabras muy feas:
—¿Mamá? ¿Todavía tienes el descaro de llamarme a