—Entonces, después de todo ese alboroto, ¿Marc ha estado protegiendo a su segunda madrastra? —Olaia soltó una risa fría.
—En comparación con él —me mordí un poco el labio—, lo que más me interesa saber es qué haría Mónica si se entere de eso.
Hoy en el hospital, ella todavía estaba esforzándose por defender a su hija.
Si se enterara de que, mientras ella estuvo inconsciente, su hija se subió a la cama de su marido...
El espectáculo entre esas dos sería de lo más emocionante.
Olaia me echó una mi