Suficientemente hermosa como para captar todas las miradas.
Al principio, pensé que, después de que Olaia rechazara a Santiago, él ya no tendría más interés en ella.
Sin embargo, al mirarlo ahora, sus ojos brillaban con una intensidad renovada, y su expresión llena de expectación no lograba ocultarse.
En cuanto a José...
Seguía con su habitual actitud desapegada, sumido en sus pensamientos.
—Delia.
Al escuchar mi nombre, volví la mirada hacia Mateo. Vi que, por primera vez, el hombre que siempre