Capítulo 224: Cruel traición.
Donovan se quedó helado.
No retrocedió ni dio un paso atrás, no alzó la voz ni frunció el ceño de inmediato. Simplemente se quedó ahí, de pie, con el cuerpo rígido y la mirada fija, como si el tiempo se hubiese detenido.
Doña Jacqueline no apartó la vista de las llamas de la chimenea. No lo miró a él, no lo enfrentó todavía.
Ella habló con un tono bajo, cansado, como si decir la verdad le costara físicamente.
—En ese entonces… —dijo la señora de edad madura— obligué a Elizabeth a hac