34. La fiesta de las serpientes.
Capítulo treinta y cuatro: La fiesta de las serpientes.
“Narra Sofia Galanis”
El baño estaba caliente. Me sentía débil, indefensa y mareada.
Lo que había sucedido durante los últimos días había sido un error incalculable. ¿Debía soportar ahora la vergüenza de seguir al lado de Apolo aún a sabiendas de que consideraba ese hecho como lo peor que podía ocurrirme?
Reuní fuerzas para ponerme de pie y salí del baño. Entonces me apoyé en la puerta para no caerme.
Me sentía horrible.
—¿Está bien, señ