Capítulo veintiocho: La mejor de mis armas
"Narra Sabrina Spencer"
Mientras Fabio me tomaba en brazos para llevarme al dormitorio se me ocurrió que había cambiado de tema a propósito, que estaba reemplazando la promesa de charlas sinceras con sexo.
Pero no iba a dejar que esos pensamientos envenenasen el momento. Había elegido la felicidad, había elegido la confianza y me agarraría a eso como me agarraba a él.
—Di que eres mía, Sabrina —no supe si aquello era una demanda, o en cambio una súplic