Capítulo veintitrés: Tú no eres tu padre
"Narra Sabrina Spencer"
Aunque le había hecho la pregunta a mí marido, no esperaba que me de verdad me respondiera. Por eso me quedé rígida como una pared de mármol sin saber qué decir o hacer.
—Supongo que he perdido el control cuando pensé que iba a perderte —reconoció mi marido—. Podía sentir esto… esto que hay entre los dos. Ahora me doy cuenta de que siempre ha estado ahí —admitió con voz ronca—. Sin embargo, yo nunca había querido… no es lo que es