CAPÍTULO 56. TEN CUIDADO CON ELLA
— ¿Yo? —Rosa Lilia se llevó las manos al pecho y separó los labios en una gran O, fingiéndose sorprendida—, sería incapaz.
Briana se mofó.
—A ti te creo capaz de todo —contestó sin dejar de verla con desagrado—, eres tan patética; es una pena que a tu alrededor no se den cuenta de la clase de arpía que eres. —Dedicó una breve mirada a Carlos Alejandro—, pero por fortuna, ese no es mi problema. —Tomó asiento con toda la calma del mundo.
Carlos Alejandro tomó distancia y presionó sus puños con fu