Capítulo 69
Zaira suspira al sentir como Max lentamente entre en ella, la oscuridad de la habitación que comparten esta noche es la complice de la excitación de dos cuerpos destinados a vivir la pasión que fueron separados.
—Oh ... Eres perfecta ... Eres mía
—Tuya... Solo tuya —repite Zaira con sus ojos dilatados por el placer que siente.
El lobo acaricia el abdomen de Zaira subiendo su mano, delineando su cuerpo, pasando por aquellos senos redondos que suben y bajan al ritmo de sus movimientos