Capitulo 23
Pasan los días
—Así... Así preciosa... Ahí —Gruñe Maximo mientras agarra su cabeza sintiendo que el corazón se le va a salir del pecho.
—Ahhhhh! Máximo.... Siiiii
Emma sonríe al sentir aquella explosión que la hace vibrar y sonreír, Máximo besa su cuello mientras termina en ella.
El bosque, aquel lugar de aire puro hace que el viento sea una caricia para los dos amantes que hacen el amor en medio de el prado verde.
—Tenemos que parar algún día o nos quedaremos sin fuerzas —Emma