Capítulo 114
Zaira se limpia las lágrimas que caen en su mejilla, como todo un caballero el lobo limpia las lágrimas con su pañuelo de la dama.
—Tranquila, te prometo que tu hijo va a estar bien, y que ellos nunca te haran daño de nuevo
—Yo sentí algo muy intenso en mi corazón cuando escuché su voz, cuando lo vi con ella, no puedo creer que jugará conmigo en intentará deshacerse de mi, pero todo lo que dijiste es verdad.
Mateo la abraza, su fuerte hombro es lo único que tiene Zaira para llorar