Rose sostuvo su mirada y dijo con una expresión tímida: "Lo malentendiste. ¡No me intimidó!".
"¡Quiero comprobarlo!". Su voz era dominante.
"¿Cómo vas a comprobarlo?", se preguntó Rose.
Casi inmediatamente, Jay se inclinó...
Se sintió repentinamente deprimida.
Sabía que ese tipo se aprovecharía de ella poniendo excusas. ¡Qué odioso!
Esa noche, Rose pasó por una tortura mental y una ruina física. Presa del pánico, se durmió inconscientemente.
Durmió hasta la madrugada del día siguiente qu