“Sígueme, pitón gigante”, ordenó Jay.
La pitón miró a Jay con resentimiento, sacudió la cabeza con decisión y fijó su mirada en Angeline.
Jay le dijo: “Angeline está tratando de protegerte, así que no le queda de otra que luchar contra Prajna. Como ya estás herida, quedarte aquí solo la retrasará. ¡Tienes que irte!”.
Cole le dio una palmadita en el hombro a Jay y le recordó con cuidado: “Primo, intenta mantenerte alejado de la pequeña bestia. Sus instintos salvajes podrían desencadenarse. Pod