Sin embargo, Angeline era terca y obstinada. Creía que el esfuerzo persistente superaría cualquier dificultad. Pensó que algún día podría expulsar por completo la oscuridad sellada en los corazones de estas chicas.
“Roxie, ¿puedes contarle a Mami algunas historias sobre la división de inteligencia militar?”. Angeline sentía que nunca podía llegar a conocer a estas chicas y que estaba descuidando sus deberes.
Roxie miró a Angeline y en sus ojos había un rastro de emoción inexplicable.
Hace muc