Los ojos de Bebé Zetty estaban enrojecidos y de ellos se escapaban lágrimas de impotencia. “Así que sí te importa mi edad y lo fea que soy”.
Finn la miraba con asombro y sentía que la Abuelita Invierno era simplemente irracional. Él se estaba enojando un poco y dijo: “Abuelita, tal vez mis acciones han hecho que lo hayas malinterpretado. Me gustaría disculparme sinceramente por esto. Pensé que dado a nuestra diferencia de edad, podrías mantenerte dentro de los límites aunque yo te tratara amabl