La montaña estaba silenciosa, pero los lamentos de angustia de Zayne resonaban por todo el valle.
Su voz acabó por llegar a los oídos de la mujer mayor y el chico que caminaban por el estrecho camino. La anciana miró hacia la casa que se encontraba en lo alto de la montaña y al notar la figura conocida, la anciana se desanimó.
“¿Es ese Papi?”.
Al oír la voz del Tío Zayne, Bebé Zetty estaba segura de que la persona que estaba fuera del patio de la casa en aquella montaña alta era la persona qu