Jay acarició el hermoso rostro de Angeline. Ella lo miró, sonriendo más brillante que cualquier flor de montaña.
Para evitar que se preocupara por ella, Angeline le había pedido a la Abuela Boye que le inyectara agentes biológicos. Ella creía firmemente que la Abuela Boye podía curar su enfermedad por completo.
Sin embargo, no sabía que Jay había hablado previamente con la Abuela Boye de su enfermedad. La Abuela le había dicho que la enfermedad de Angeline se desencadenó inicialmente debido a