Bebé Robbie miró a Jenson con consternación. Aunque eran gemelos, Jenson era tan precoz que ya estaba enamorado, pero él mismo todavía se consideraba un bebé inmaduro.
“¿Qué consumiste para volverte tan precoz?”, bromeó Bebé Robbie.
Jenson le lanzó una mirada cruel, sus ojos estaban llenos de resentimiento.
“¿No ves que estoy limpiando tu desastre?”.
Bebé Robbie dejó escapar una sonrisa deslumbrante. “¿Qué hay que limpiar? Dormimos juntos. En el baño también…”.
Bebé Robbie juntó los dedos,