El látigo que tenía en la mano cayó débilmente al suelo.
Tropezó hacia atrás, casi perdiendo el equilibrio.
De repente, una mano se presionó contra la espalda de Cole, y se escuchó la voz de Spencer diciendo: “Cole, mátalo”.
Cole negó con la cabeza profusamente, su expresión evidentemente mostraba que no quería hacerlo en absoluto.
Spencer miró a su hijo y trató de provocarlo poniéndole el arma en la mano. Trató de forzarlo mientras le decía: “Mátalo. La familia Yorks no es buena gente. Si n