Jay se volteó, apretó los dientes y gruñó. “¿Qué es lo que quieres?”.
Angeline respondió: “Ven a Gran Asia. Elige el puesto que quieras, di el salario anual que te gustaría y obtén de todo, desde coches de marca hasta grandes casas”.
El rostro de Jay se ensombreció. “No tengo un patrimonio neto tan alto”.
Angeline sacó la lengua. Ella parecía haberse excedido.
Este tipo aún no era consciente de lo valiosas que eran sus capacidades.
Angeline reflexionó un rato antes de decirle a Grayson: “Gr