GRACE REED
— ¿Esto es verdad? — preguntó él.
La pregunta fue hecha en un tono bajo, tranquilo. Sin acusaciones, pero exigiendo la verdad.
Sentí una punzada en el pecho. ¿Estaba dudando de mí? Claro que sí. El artículo era convincente. Las "fuentes" parecían reales.
— ¿Tú qué crees? — pregunté a la defensiva, con las lágrimas escurriendo nuevamente. — ¿Crees que me acosté con mi profesor por unas calificaciones? ¿Crees que soy esa clase de persona?
— No estoy preguntando lo que creo, Grace. Esto