Ah, ¿es que no puede aceptar mi muerte, o no puede aceptar que prácticamente él y Yolanda me mataron juntos? Quizás aún tiene algo de conciencia y no puede aceptar que destruyó personalmente el cuerpo de nuestro hijo.
Carlos seguía sin creer que ese cadáver fuera yo. Arrancó un mechón de mi cabello como si planeara hacer una prueba de ADN.
Pero se detuvo a medio camino, se acuclilló impotente y lloró desconsoladamente.
Claro, ¿con quién podría comparar el ADN? Ya era huérfana.
El día que mi madr