Lana
Me sorprendió, me descolocó que me buscara, que quisiera hablar conmigo, no sentía que había algo para hablar, pero accedí porque la curiosidad pudo conmigo y a quien engaño, después de verlo tan seguido un poco extrañaba verlo, su sonrisa, sus ojos. Estoy parada en el lugar muy cerca de la puerta, quiero terminar con esto de una vez, no quiero que me lastime y estoy muy avergonzada de que mis sentimientos hayan quedado tan expuestos.
— Ponete cómoda Lana — dice mientras sigo en el lugar
—