― Quiero que me digas que haremos con Leo y Eloísa ― contesto Marcos queriendo hacerse el frío, pero la realidad era que aquella mujer lo estaba tentando demasiado.
― ¿Solo a eso viniste? ― pregunta Miranda un tanto desconcertada mientras le acariciaba el cuello y le desabotonaba la camisa.
― Cuidado Miranda ― advertía Marcos. ― Estás jugando con fuego ― le decía Marcos de vuelta.
― A mí me encanta jugar con fuego ― decía Miranda seductoramente. ― Me divierte tentarte ― respondía Miranda, quita