― Quería saber de ti, no has venido a la escuela ― le dije un tanto preocupado, pero Mariana mostraba indiferencia.
― No volveré ― me dijo ella indiferente como si no le importara.
― ¿Y por qué? Si se puede saber ― le conteste a Mariana para que me diera una respuesta válida, pero no.
― ¿No lo ves? No ves que soy una inútil ― me dijo Mariana mientras se intentaba secar las lágrimas le quise tomar de las manos, pero ella las alejo de mí.
― Regresa a la escuela. ― le contesté a Mariana, pero