¿Los viejos tiempos? Siempre se sintió invisible cuando salían todos juntos y Carmela acaparaba toda su atención. Ahora se sentiría aún peor.
“Adelántate, tengo una reunión con las viudas de la manada esta mañana”, responde Leila, apartando la mirada de sus ojos.
“Leila”.
La severidad de la voz de Tatum la hace girarse, luchando por mantener sus emociones.
“Sí”.
Tatum cierra la brecha que los separa y la mira fijamente a los ojos, como si estuviera mirando su alma. El pecho de Leila se agit