~ PUNTO DE VISTA DE SEBASTIÁN ~
No. Está mintiendo.
Tiene que estar mintiendo.
Es imposible que Daisy esté parada frente a mí, vestida con este traje de diseñador, joyas carísimas, fingiendo que no sabe quién soy.
Me conoce. Son los mismos ojos que solían mirarme con amor. Son los mismos labios que solían sonreírme cada vez que llegaba a casa, incluso cuando la trataba fatal.
Esta es Daisy. Mi Daisy…
No. Ya no es mía.
Pero sigue siendo Daisy.
—Deja de jugar —digo entre dientes, acercándome a el