capítulo 8: Bajo el yugo del jefecito.
Lila.
Subo en el elevador que me lleva a la oficina de mi jefe, perdida en mis pensamientos mientras siento las miradas de los empleados puestas en mí, trato de no pensar en lo que pueden estar hablando, aunque se que seguramente es sobre lo que pasó en la calle.
- Dios , no veo la hora en que este día termine rápido - pienso.
Las puertas se abren en el piso 40, tratando de no pensar en lo que me espera, doy un paso adelante y después otro hasta llegar a mi escritorio, cuando estoy por de