Una noticia inesperada.
—Gracias Michael, por favor, puedes irte, no quiero que nos vea juntos—Él me mira con gesto afectado.
—Me iré, no quiero que tengas más problemas por mi causa. Por favor, si pasa algo no dudes en llamarme. No estás sola— dice. Asiento agradecida y le sonrío forzado. Entonces con determinación camino hasta él. Mi corazón se agita rápidamente y siento deseos de devolverme. Pero es tarde , alza su mirada y me mira. Su gesto es de total desconcierto. Enseguida se levanta y viene de prisa hasta mí.