Una mirada diferente.
Corri hasta la puerta y lo ví subir a su auto e irse. Con el corazón contristado regresé adentro. Me senté en el sillón y medité durante un tiempo. ¿Qué pasaría si lo detengo? ¿En verdad estoy preparada para corresponder a sus sentimientos? Sería lo mismo de siempre. Sentir un rechazo inevitable que no me deja amarlo como él quiere o como me gustaría hacerlo. Cierro los ojos pensando en porque su decisión es la mejor.
Los días transcurren y aunque Julián hace video llamadas a los niños cada n