Han pasado dos semanas desde que me rescataron y me internaron en el hospital. Hasta el momento, ya estoy mejor y algo feliz porque he logrado aumentar un poco de peso, y eso para mí es una ganancia. James ha estado todo este tiempo pendiente de mí y no ha dejado que nadie más me cuide por la noche, excepto él. Es más, ni siquiera deja que mi padre se quede, y es muy chistoso porque siempre se pelean por eso. Hoy, por fin, salgo del hospital y estoy contenta porque regresaré a casa.
—Hola, hija