Despierto al sentir un fuerte dolor en mi cabeza. Siento cómo todo me da vueltas. Miro todo el lugar y me doy cuenta de que estoy en un sótano.
—¿Dónde estoy? —camino por el espacio reducido, pero no hay ningún lugar por donde me pueda escapar.
Siento cómo la puerta se abre, dejándome ver a un hombre alto que da miedo.
—Al fin despiertas.
—¿Dónde estoy? ¿Por qué me trajiste aquí?
—Al que deberías preguntarle es a mí. - Esa voz… m****a.
—Hola, querida
—Marcos… - Todo el cuerpo comienza a temblarm