POV Osmar
Cuando se abren las puertas, se plantan ante mí, los dos hombres, uno es el que me trajo aquí y el nuevo que se ve muy parecido a este, pero no tan siniestro aunque sus ojos son extraños no los identifico bien por la luz que entra de golpe en el vehículo, que me encandila y el fuerte olor a descomposición me provoca náuseas, es este tipejo el que le dice:
-si tienes razón es un ser bastante hermoso, pero para mí sigue oliendo a perro mojado- dice entre la picardía y el asco. Por su apa